Algunos comentarios sobre la técnica psicoanalítica

Jorge Luis Arellanez Hernández
mayo de 1994

Mucho se ha escrito sobre la técnica psicoanalítica, se han creado nuevos conceptos y se han pulido otros tantos, grandes personajes se han  dedicado a teorizar sobre ella; sin embargo, siempre que se pretenda conocer y entender su génesis y su evolución, es necesario dar vuelta atrás y conocer el planteamiento de Freud al respecto.
Conforme Freud y Breuer fueron avanzando tanto en conocimiento como en experiencia, en la técnica catártica (1895), se vieron envueltos en una serie de fenómenos que no entendían y que les limitaba de manera importante en los resultados para con sus pacientes.  Freud en particular se sintió tan limitado con esta técnica, que la modificó, tal y como había sucedido tiempo atrás con el método hipnótico. "Las modificaciones que Freud introdujo en el procedimiento catártico de Breuer fueron al principio cambios de forma, después prosiguieron los de fondo; ahora bien, estos cambios brindaron nuevos resultados y, en lo sucesivo, obligaron a adoptar una concepción diversa acerca del trabajo terapéutico, si bien no contradictoria con la anterior". [1]
Con algunos de sus pacientes Freud se percató de que era necesario tomar una actitud diferente a la tradicional, dejarlos hablar sobre lo que quisieran... de sus fantasías, sus sueños, su vida presente y pasada. Esto, originó cambios de manera importante para que más adelante apareciera lo que él denominara como Psicoanálisis y más propiamente "Técnica Psicoanalítica".
Al modificarse la técnica catártica, y denominarle análisis, su finalidad se amplió, la tarea que el método psicoanalítico se empeña ahora en solucionar es la de "volver asequible lo inconsciente a la conciencia, lo cual se logra venciendo las resistencias. Pero no se olvide que un estado ideal de esa índole tampoco se presenta en el ser humano normal, y que sólo rara vez se llega a estar en condiciones de hacer avanzar el tratamiento hasta un punto que se le aproxime" [2].
Otra de las cosas que le llamaban poderosamente la atención a Freud, aparte de la de dejar hablar a sus pacientes, fue que su sola presencia influía de manera importante en el paciente, y que esto no era nada nuevo. Se dio cuenta de que la psicoterapia como tal no era un procedimiento terapéutico moderno, que la sugestión era vital en la relación entre el médico (analista) y el paciente; y refiriéndose a las psiconeurosis, Freud planteó que es válida la vieja sentencia de los médicos, de que las enfermedades no las cura el medicamento, sino el médico.
Para poder lograr su cometido la terapia analítica, Freud planteó inicialmente algunas características que deben tener los pacientes que vayan a estar en tratamiento analítico. Al delimitar estas características se puede percibir que ya no ve al psicoanálisis sólo como una mera forma de "curar" la histeria y las neurosis obsesivas, sino que también lo ve "como una post-educación para vencer resistencias interiores" [3].
"La persona que haya de someterse con provecho al psicoanálisis debe llenar muchos requisitos; esto es, tiene que ser capaz de un estado psíquico normal; en épocas de confusión o de depresión melancólica no se consigue nada, ni siquiera en el caso de una histeria. Además, corresponde exigirle cierto grado de inteligencia natural, y de desarrollo ético; en personas carentes de todo valor, el médico pronto pierde el interés que le permite profundizar en la vida anímica del enfermo"[4]También se crean condiciones desfavorables para el psicoanálisis si la edad del paciente ronda los cincuenta años, pues en tal caso ya no es posible dominar la masa del material psíquico, el tiempo requerido para la "curación" se torna demasiado largo y la capacidad de deshacer procesos psíquicos se empiezan a limitar. "El límite inferior de edad sólo se determina según los individuos; los jóvenes que no han llegado todavía a la pubertad a menudo constituyen un terreno óptimo para la influencia terapéutica"[5].
Al dar todos estos argumentos sobre los requisitos para que un paciente pueda estar en análisis daría la impresión de que el campo del psicoanálisis se restringe mucho; sin embargo, "sobran casos y formas patológicas en que esta terapia puede ponerse a prueba: todas las formas crónicas de histeria con fenómenos residuales, el gran campo de los estados obsesivos y abulias, etc." [6] Además, "es afortunado  que así pueda prestarse ayuda sobre todo a las personas más valiosas y de más alto desarrollo en otro sentido. De cualquier modo, con relación a los casos en que la psicoterapia psicoanalítica puede conseguir muy poco, podemos consolarnos diciendo que seguramente ningún otro tratamiento habría logrado nada. [7]"
Por otra parte, Freud argumenta que no se recurra al psicoanálisis cuando sea preciso eliminar con rapidez fenómenos peligrosos como en el caso de anorexia histérica.
Para un tratamiento eficaz, Freud exige plazos largos, desde seis meses hasta tres años; empero, actualmente esto no opera este principio por diversas razones, la distancia entre paciente y analista, las actividades del paciente; todo esto, entre otras cosas, han llevado a la necesidad de sesionar dos o tres veces por semana y no diario como lo hacía Freud.
Conforme se iba modificando la técnica, surgían conceptos teóricos nuevos. "Freud infirió que las amnesias (olvidos) son el resultado de un proceso"[8], al que llamo represión; "en cuanto a las fuerzas psíquicas que han originado esta represión, cree registrarlas en la resistencia que se opone a la reproducción"[9] de un determinado fenómeno. Este factor de resistencia ha pasado a ser uno de los fundamentos de su teoría, pues cuanto mayor es la resistencia, tanto más vasta es la desfiguración de lo vivido.
Otro de los conceptos que le parecen importantes en la técnica es el de reconocimiento falso [10], que consiste en la explicación de una vivencia determinada como si ya se hubiera explicado en un momento anterior. Por otra parte, no hay que dejar de lado otro de los conceptos que es básico en la terapia, la transferencia, fenómeno que "se produce necesariamente en una cura psicoanalítica y alcanza su consabido papel durante el tratamiento. [11]" Este fenómeno se presenta en la relación del analizando con el analista y viceversa, y, sin embargo, también se da en toda relación diádica de seres humanos (sin embargo no podemos darle ese mismo nombre, pues sería sólo empatía), la diferencia estriba en que en la relación terapéutica, la transferencia se utiliza como medio para hacer a un lado hasta donde sea posible las resistencias.
Cabe aclarar, que la transferencia se da como algo "positivo" o como algo "negativo"; es decir, la transferencia positiva se manifiesta en "sentimientos tiernos o  amistosos que son susceptibles de conciencia, y la de sus prosecuciones en lo inconsciente" [12] y la transferencia negativa se manifiesta con sentimientos hostiles, de odio y de agresión. Ante  esto, es imprescindible tomar en cuenta lo delicado del fenómeno transferencial, pues si no se sabe aprovechar para beneficio de la terapia, se puede manipular y convertirse en una fuente de poder para perjudicar al paciente.
Para finalizar, otros de los conceptos que es conveniente tomar en cuenta en la técnica psicoanalítica son: la repetición, el recordar y el reelaborar [13]. Freud se percató de que muchos de sus pacientes repetían eventos vivenciales desde su niñez, siendo inconscientes estas repeticiones, al recordarse y tomar conciencia de ello, el paciente entendía ciertos procesos anímicos, es decir, al entender reelaboraba parte de su problemática inconsciente tomando conciencia de ello. Posterior a Freud, algunos psicoanalistas se han dado a la tarea de mejorar tanto los criterios como la manera de llevar a cabo la terapia analítica. Además, hasta donde es posible han tratado de ser cautelosos con la preparación de nuevos analistas, pues no sólo han tomado lo expuesto por Freud, de alguna manera han enriquecido a la teoría psicoanalítica tratando de normativizar y adaptar la teoría a nuestra época. Dentro de la normativización actual para llegar a ser psicoanalista, sobresale la triada de Eittingon, en la cual se contempla como premisa básica, el análisis (personal), la supervisión (de casos clínicos) y la enseñanza del psicoanálisis (seminarios). Asimismo, Institutos que pretenden ofrecer una formación psicoanalítica, son sometidos por la Asociación Internacional de Psicoanálisis para respetar una serie de requerimientos y recomendaciones que se consideran prudentes para la formación de sus integrantes. Cabe resaltar que dentro de la estructura institucional del organismo que pretenda ofrecer una preparación en al ámbito analítico, sobresale el requisito de selección de candidatos para prepararse en mencionada área. Si bien Freud en su momento sólo determinaba el momento en el que sus discípulos podían empezar a analizar pacientes, actualmente se cuentan con estructuras bien definidas que tratan de delimitar el ingreso de candidatos. Con todo esto, la técnica psicoanalítica y más propiamente dicho, el psicoanálisis, se va enriqueciendo tanto de manera teórica como práctica, tomando en cuenta que el conocerle puede ser tan benéfico o tan destructor, dependiendo de nuestra finalidad como individuos y como entes sociales que vivamos tratando de conocer nuestros procesos internos para así poder ofrecer nuestros conocimientos y nuestra experiencia a quien lo solicite.


BIBLIOGRAFÍA
1.‑ FREUD, SIGMUND
OBRAS COMPLETAS          
‑TOMO VII     
‑TOMO XII     
‑TOMO XIII    
EDITORIAL AMORRORTU
BUENOS AIRES, 1992

SANTAMARIA F. A.            
EL USO Y EL ABUSO DEL PODER EN     
LA FORMACIÓN PSICOANALÍTICA          
CUADERNOS DE PSICOANÁLISIS,
VOL XVII‑XVIII          
JULIO 1984‑ JUNIO 1985





[1].‑ FREUD, SIGMUND; EL MÉTODO PSICOANALÍTICO DE FREUD, OBRAS COMPLETAS, TOMO VII, AMORRORTU EDITORES; PP.  238
[2].‑ OP CIT. PP. 240
[3].‑ FREUD. SIGMUND, SOBRE PSICOTERAPIA, OBRAS COMPLETAS TOMO VII, PP. 256
[4].‑ OP. CIT, PP. 242
[5].‑ OP. CIT, PP. 253
[6].‑ OP. CIT, PP. 254
[7].‑ FREUD. SIGMUND, SOBRE PSICOTERAPIA, OBRAS COMPLETAS TOMO VII, PP. 256
[8].‑ OP. CIT. PP. 239
[9].‑ IDEM
[10].‑ SE ABORDA AMPLIAMENTE EL CONCEPTO DE DEL FAUSSE RECONNAISSANCE EN "EL CURSO DEL TRABAJO PSICOANALÍTICO", ESCRITO POR FREUD EN 1914
[11].‑ FREUD, SIGMUND; SOBRE LA DINÁMICA DE LA TRANSFERENCIA, OBRAS COMPLETAS, TOMO XII, PP.97
[12].‑ FREUD, SIGMUND, OBRAS COMPLETAS; SOBRE LA DINÁMICA DE LA TRANSFERENCIA, pp. 102 y 103
[13].‑ Sobre estos conceptos existe un trabajo escrito por Freud en 1914: "Recordar, repetir y reelaborar. Obras Completas, TOMO XII, Amorrortu Editores.

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